Entre lágrimas, Camilo Zúñiga le dijo adiós a su carrera como futbolista

El lateral derecho Camilo Zuñiga, exjugador de Atlético Nacional y la Selección Colombia, anunció este miércoles en rueda de prensa una triste noticia.
Entre lágrimas, Camilo Zúñiga le dijo adiós a su carrera como profesional como futbolista
Foto: Instagram @camilozuniga18

El retiro de un grande

Camilo Zúñiga anunció su retiro definitivo del fútbol a sus 32 años. Se despide uno de los laterales más técnicos, letales en ataque y cumplidores en defensa de la historia del fútbol colombiano.

Las lesiones de Zúñiga

No han sido para nada fácil los últimos años para  Camilo Zúñiga, quien por un problema en su rodilla derecha ya había pensado hasta en el retiro. Todo comenzó en 2004, cuando hacía parte de la selección juvenil de Colombia, que era dirigida por Eduardo Lara. Sintió molestias y le recomendaron operarse. Le hicieron una artroscopia y menisco plastia. Es decir, le reconstruyeron su menisco externo. Duró seis meses fuera de las canchas, pero regresó y pudo jugar a su mejor nivel. Brilló en Europa, en la selección colombiana y llegó a ser querido por los mejores clubes del mundo.

Su paso por el Mundial de Brasil

En Brasil 2014 tuvo una buena actuación, a pesar de que meses antes a la cita orbital volvió a ser operado de la misma rodilla de años atrás. Nuevamente se recuperó bien y su nivel siguió siendo bueno, tanto así que se consolidó como titular de su equipo, el Nápoles. Pero el 14 de octubre del 2014, en un partido contra el Inter de Milán, Zúñiga tuvo un golpe en su rodilla derecha. Se levantó, intentó seguir pero cinco minutos después pidió su cambio.

El final de su carrera


En Bologna de Italia y Watford de Inglaterra no tuvo continuidad. Su rodilla no se lo permitió. Luego, tras 355 días sin disputar un partido profesional, jugó en el triunfo 2-0 de Nacional ante Deportivo Cali el pasado 3 de mayo. Pero los dolores siguieron y el deporte que ama se convirtió en sufrimiento. Es por eso que a sus 32 años ha tomado la decisión de colgar los botines. ¡Fuerza Camilo y gracias por tantas alegrías!

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